Mirar atrás

Supongo que hay momentos de calma y otros de agitación y cambio en el largo recorrido que nos ha tocado vivir. Cuando me encuentro ante situaciones de incertidumbre, es para mi reconfortante buscar en el almacén de la memoria momentos que recuerdo como alegres, y siempre están relacionados con la niñez, con los olores y los sonidos que la naturaleza ha dejado grabados a fuego en algún lugar escondido de mi cabeza. Solo hay que mirar atrás y dejarlos brotar de una forma natural.

La mirada a mi infancia es una evocación a la candidez, a los momentos sencillos y llenos de despreocupaciones adultas, donde la sorpresa y el descubrimiento van de la mano.

Es agradable volver a mirar con ojos de niño,  sentir el sol en la cara, los sonidos de la naturaleza y los colores bombardeando de nuevo el espíritu como si fuera la primera vez que los nota.

Bendita NIÑEZ.

  
B O L E T I N