Entre el mar y la montaña

Existen lugares en nuestra geografía que destacan por su especial belleza, combinando el aire puro de la montaña con la agradable brisa del mar, recorriendo una mínima distancia, a penas unos cuantos kilómetros separan el verde más salvaje con el azul más intenso.

Si lo que se busca es la tranquilidad, los pueblos navarros cercanos al Pirineo francés son especialmente atractivos y llenos de matices, donde el clima, la gastronomía y sus gentes se combinan para hacer la estancia lo más agradable posible.

En unas mini vacaciones a mediados de septiembre pudimos descubrir el encanto que encierra el Valle del Baztán, a mitad de camino entre Pamplona y Fuenterrabía (Iruña y Hondarribia para los lugareños).

  
B O L E T I N