Mañana de domingo

Los domingos por la mañana aprovecho, cuando no estamos de viaje por motivos laborales para visitar el quiosco del barrio, comprar la prensa, ponerme al día con las publicaciones nuevas de las revista que me interesan como Esquire y Gentelman, entre otras.

Una lectura agradable solo puede ir acompañada de un buen café expreso, en la cafetería de confianza, donde se respira tranquilidad y un ambiente agradable y familiar, en la que al entrar por la puerta el camarero te ve y conoce perfectamente tus gustos, y con un buenos días y una simple mirada ya sabes que lo siguiente es un buen café, con su espesa espuma y su intenso aroma.

Adoro las mañanas de domingo.

  
B O L E T I N